La mayor parte de los asistentes fueron vecinos del pueblo de Aguilar. Entre ellos era también un referente, alguien muy querido y con los que tuvo el mismo comportamiento que con nosotros: generoso, siempre ayudando, positivo, eternamente alegre y optimista. Hubo tantas lágrimas y tanta pena...
Más de una docena de coronas y muchos ramos de flores daban fe del enorme cariño que se había ganado de todos los que con él convivieron. Y había un consenso general en dos opiniones expresadas repetidamente: qué pronto se ha ido y qué buena persona era. Descansa en paz, José Miguel. Y, ¿por qué has tenido tanta prisa?
El equipo de maestros de la escuela Les Parellades de Sant Pere de Ribes, Barcelona, hemos recibido con mucha tristeza la noticia del fallecimiento de José Miguel.
ResponderEliminarTodo el equipo está consternado por su pérdida. Lo recordaremos como una bellísima persona, cercana, amable y siempre dispuesta a ayudar.
Queremos enviar nuestro más sentido pésame y todo nuestro cariño a su familia y a sus compañeros en estos momentos tan difíciles.
Descanse en paz.