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sábado, 29 de octubre de 2011

Argumentario

            En las reuniones o charlas que tengo con grupos de maestros y maestras me piden que incorpore al blog argumentos y razones que defiendan el nuevo método ABN y, sobre todo, que desmonte los que ponen en circulación aquellos que defienden el método tradicional. No es una mala idea. Me argumentan estas maestras (y algún que otro maestro) que en ocasiones el problema de la puesta en marcha de los algoritmos ABN en un centro no es la falta de voluntad o de confianza, sino la presión que ejercen compañeros y compañeras significadas del centro para que tal actuación no se desarrolle. Por eso, y aunque algunas se defienden muy bien, me dicen que no les vendrían mal algunos refuerzos.
            Es verdad. Esto ocurre. Conozco al menos tres centros en los que les han quitado las ganas o les han hecho ver a los que iban a comenzar, los inconvenientes que se originarían si se metían en esa aventura. A mí estas cosas me parece lamentables e impropias de un colegio, de unos maestros y de unas personas que tienen como principal función formar a niños. No lo digo, y esto quiero dejarlo muy claro, porque me parezca mal que haya docentes que sigan con el cálculo tradicional. Allá cada uno, y sólo en España debe haber decenas de miles que trabajan de esta manera. Nosotros, insisto, jamás hacemos la mínima fuerza para atraer a nadie que no quiera, ni vamos a donde no nos llaman. Pero lo que denunciamos es otra cosa: yo no quiero cambiar mi metodología, en uso de mi libertad de cátedra, pero es que tampoco quiero que tú lo hagas. O dicho de otra forma: en uso de mi libertad de cátedra hago todo lo que puedo para que tú no la puedas ejercer... si a mí no me parece bien lo que haces.
            He hecho una recopilación de tales argumentos. Como contestar a todos de una vez puede ser largo y aburrido, solo los enumeraré y poco apoco iré ocupándome de ellos. En esta primera semana contestaremos al primero:
            1. Los alumnos que trabajan el nuevo método sirven de cobayas o conejillos de indias.
            2. Los cálculos ABN son mucho más lentos y requieren de mucho más tiempo.
        3. Cuando lleguen al Instituto, los alumnos ABN van a ir con desventaja y pueden tener serios problemas por su modo de operar.
           4. Se pierde la ayuda de la familia, pues los padres no pueden echar una mano porque no saben cómo se hacen las nuevas cuentas.
           5. El niño que llega nuevo a la clase se encuentra perdido. El que tenga que cambiar de colegio tendrá muchas dificultades porque irá a un lugar donde se trabajará el cálculo tradicional.
            6. Los libros de texto desarrollan el método tradicional.
        7. Las Pruebas de Diagnóstico, Escala u otros exámenes externos están diseñadas para el cálculo tradicional, y no para el ABN.
         8.  Los niños ABN, en un curso posterior, dentro del mismo colegio, pueden ser alumnos de un maestro o maestra que sólo trabaje con el método tradicional.
            9. Es contraproducente que niños y niñas que se han iniciado con el cálculo tradicional o lleven dos o tres cursos con esa metodología, de pronto se cambien a una muy distinta.
            Conforme se recojan más argumentos, se irán respondiendo. Pero antes de terminar esta presentación, quiero trasladar una reflexión para todos los que se hayan tomado la molestia de llegar hasta aquí. ¿Se dan cuenta de que el argumento que podría tumbar el método, el que le quitaría todo el crédito, ni el más furibundo de sus enemigos lo emplea? ¿Saben cuál es?: Que los niños ABN calculan peor, entienden mal las matemáticas, no saben ni conceptualizar ni resolver problemas. Es curioso, porque ese debería ser el argumento por el que se decidiera qué método de enseñanza se sigue. En fin, hay lo que hay.

2 comentarios:

  1. Rompo una lanza a favor de esta nueva metodología! Coincido con Jaime en que todas las argumentaciones en contra del abn, son simples "pataletas" de aquellos que se resisten a abandonar la chalupa para montar en el transatlántico.
    Miedo, eso es lo que yo veo.
    Por eso animo a los valientes a lanzarse, contra viento y marea, porque realmente esto funciona.
    ¡Vivan las matemáticas!

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  2. Gracias, Mª Luisa, y también por las cariñosas palabras que incluyes en tu blog. Nos alegra mucho que nuestro método te ayude.

    Ya sé que parezco la oficina de turismo, pero ¿de dónde eres?

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